Viajar en tren por Europa es más que un traslado: es una experiencia llena de paisajes, cultura y momentos únicos. Desde los Alpes hasta el Mediterráneo, cada trayecto permite disfrutar del paisaje y de ciudades que a veces solo se descubren desde la ventanilla del tren. Te lo recomiendo muchísimo.
Por qué elegir el tren
Comodidad y flexibilidad: planifica tu ruta o improvisa paradas en ciudades pequeñas.
Sostenibilidad: menos emisiones y turismo más responsable.
Conexión y encuentros: comparte historias y consejos con viajeros de todo el mundo.
Rutas más elegidas
París–Ámsterdam: historia, museos y canales.
Milán–Zúrich: vistas impresionantes de los Alpes.
Barcelona–Marsella: costa, luz mediterránea y gastronomía.
Viena–Praga: arquitectura, cultura y música clásica.

Precios y pases
Eurail Pass: viajes ilimitados por más de 30 países desde 250 € por 3 días.
Billetes individuales: desde 30–50 € según el trayecto y la anticipación.
Consejos prácticos
Reserva con antelación para ahorrar y conseguir los mejores asientos.
Lleva snacks y agua para trayectos largos, aunque la mayoría de trenes tiene cafetería.
No olvides disfrutar del paisaje: cada kilómetro es parte de la experiencia.
Viajar en tren es, sin duda, una manera de descubrir Europa con calma, estilo y emoción. El trayecto se convierte en protagonista y deja memorias que duran toda la vida.

