Icono de una generación y motor creativo constante, Virginia da Cunha transita un presente brillante como cantante y actriz. Pero el corazón de su carrera vuelve a latir al ritmo de Bandana, el fenómeno nacido en televisión que conquistó el país y que hoy, más vigente que nunca, prepara su gran retorno. Superados los contratiempos, Virginia se une nuevamente a Valeria, Lissa y Lourdes para un 2025 que promete ser el año del reencuentro definitivo con ese público fiel que jamás dejó de esperarlas.




Su pasión por la música trasciende fronteras
“Es medio difícil separar mi vida de la música, todo lo consigo con música, todos los movimientos siento que van al ritmo de la música, que la naturaleza misma es música y armonía. Por un lado siento que soy música y por otro lado ella es el medio más poderoso que encontré para comunicar mi mensaje. Todo lo que mi alma necesitar decir, como parte de mi misión, lo que me llena, a través de la música llega a lugares mágicos, más allá de cualquier diferencia.”
Su relación con la moda
“Ha cambiado mucho. En el último tiempo me hice más consciente de los problemas ambientales y sociales, de los desechos que la moda genera y modifiqué el sistema de cómo me visto y cómo consumo, qué tipo de empresas alimento. En mi trabajo, necesito cambiar de look constantemente, vivo arriba de escenarios, elijo devolver la ropa para no acumular mucha cantidad y después no saber lo que tengo.»
Su estilo desestructurado
«Siempre fui de buscar un estilo muy personal, de no ir tanto con lo que se usa sino con lo que me queda bien. Voy con prendas más atemporales. Me gusta combinar lo masculino con lo femenino, lo glamuroso”.
Cómo se describe a sí misma
«Me describo valiente, sin miedo a crear mi propio camino sin atajos y enfrentando viejos paradigmas. Soy también flexible e integradora.. me adapto a toda situación, a todo tipo de personas y lugares, conecto con eso que los hace a todos uno y me divierto jugando y tratando de comprender el comportamiento de las personas sin juzgarlas. A veces este optimismo me lleva a ser ingenua y pasar por alto partes de la realidad«.
“La música me llevo por muchos países: Estados Unidos, España, Suiza, Uruguay, Paraguay, Chile, Peru, Indonesia, Turquía, Grecia.»
Cómo reacciona ante días difíciles
«Tengo templanza, puedo pausar antes de reaccionar, reflexionar y observarme desde afuera para no quedar atrapada en las cosas que me pasan. Esto me hace muy autocrítica y exigente conmigo misma también lo cual me impide disfrutar y confiar plenamente en mi.«
Su experiencia como DJ en IBIZA
“Tenía un prejuicio con la isla, pensando que era un lugar de drogas, descontrol, fiesta, y me encontré con una naturaleza paradisíaca, una gastronomía espectacular, un sector de gente conectado a las energías y meditación, gente que se dedica a la sustentabilidad, a las fuerzas naturales. Tuve una experiencia muy linda, personas muy conectadas, que saben celebrar con música. Ahí estuve, con mis bandejas, cantando, siempre en horarios sanos.”
Su aprendizaje de ser una BANDANA
«En mi caso, Bandana, nunca me hice cargo de ese éxito, siempre lo vi como algo que pasó a través mío, y que me permitió fortalecerme, conocerme, tener más confianza y saber cómo quería seguir mi vida con todas esas herramientas. La clave es poner conciencia y estar presente para aprender».
Su presente artístico
«Estoy en un momento muy armonioso, donde puedo integrar todas las cosas que a mi me apasionan y que quiero expandir, que tienen que ver con la música, la naturaleza, el deporte, la alimentación, el bienestar, con toda mi filosofía de vida.”
Su estilo arriba del escenario
“Depende el momento en el día en que brindo el show, si es afuera o adentro, tipo de evento y público. Me gusta jugar con distintos personajes en función del lugar donde voy a musicalizar. Me ha tocado hacer música en una carrera de motos o autos, me hice un mameluco como si fuera una pilota. Me he vestido super heterea en lugares de bosques, románticos.”
¡Gracias, Virginia!

