Benito Fernández es un diseñador argentino con una trayectoria de casi 40 años. Desde pequeño, junto a su abuela, elegía prendas para las hermanas de ella. Siempre se sintió identificado con el diseño y a sus 24 años viajó a París para estudiar Fashion Designer. Lo logró y luego regresó a Buenos Aires para inaugurar su primera tienda. Es un emprendedor innato que llegó a vestir personajes de la televisión latina y europea. Una de las figuras que lo solicita es, nada más ni nada menos, que la Reina de Holanda, Máxima Zorreguieta. Un verdadero lujo. Así es él: convocado y con un corazón solidario.
El diseñador argentino ha hablado en distintas ocasiones sobre las luchas mentales y emocionales que atravesó a lo largo de su carrera, especialmente en un mundo tan exigente como el de la moda. Con honestidad, ha destacado la importancia de reconocer la ansiedad, el miedo y la presión constante, y de buscar ayuda para poder seguir adelante. Su testimonio convirtió esas experiencias en un mensaje de resiliencia, mostrando que la fortaleza también está en aceptar la vulnerabilidad y cuidarse a uno mismo. Salió adelante de ese tiempo oscuro y ahora inspira con su luz a muchas personas que atraviesan momentos emocionales difíciles. ¡Gracias, Benito por esta entrevista tan real!




La moda y su crecimiento
“Desde chico me gustó pero, en ese momento, no lo veía como una profesión. De hecho, empecé a estudiar de mayor cuando también quité prejuicios, principalmente. Y comencé a incursionar en este mundo tan apasionante. ”
Su experiencia con Maxima Zorreguieta y Priscila Presley
“Es mi sueño hecho realidad realizarle prendas a figuras internacionales. Es algo que nunca proyecté, por ejemplo, vestir a Maxima Zorreguieta o a Priscila Presley. Mujeres conocidas en todo el mundo, con una sencillez inigualable.»
Los procesos en sus diseños
«Generalmente, al momento de crear un vestido comienzo más que por la morfología, por la texturas, colores, estampados. Cada diseño tiene que ver con la personalidad y lo que me representa su persona».
Su admiración por la reina de los Países Bajos (Holanda)
«Vestirla a ella después de estos 20 años, me relaja como diseñador. Además, me gusta la imagen que tiene como mujer actual, trabajadora, esposa, una mujer que defiende los derechos humanos, una mujer que repite looks, diseños. Una mujer cosmopolita».
“La moda tomó un camino en que se han quitado muchos prejuicios. Se mezclan día y noche, los urbano con la alta costura. Hoy en día, la calle se ha vuelto la pasarela misma«.
Un diseñador sin prejuicios
«Siempre fui de arriesgar, correr riesgo y desmitificar prejuicios. De hecho, mi vestido más criticado de la colección Etnia del año 2009, es el que terminó de dar un cierre al concepto, el ADN de mi marca».
Su consejo para quien desea lograr un estilo elegante
“Principalmente, que sea fiel a su estilo. Creo que hoy en día, la elegancia no se basa en usar blanco, negro; sino todo lo contrario, los estampados, las texturas son parte de la elegancia también”.
¿Te condiciona el rol público de alguien al momento de crear?
«Pienso que lo importante es encontrar la esencia de cada una y poder representar. Mi objetivo siempre es diseñar para una mujer, independientemente del rol que tenga. Me considero libre y siempre quiero destacar lo mejor de cada una».
Benito y sus clientas fieles
«Me gusta conectar con ellas a nivel profundo y realmente estoy agradecido porque me acompañan con amor en los procesos de diseño. Ellas confían en mí en los mejores momentos de su vida como un cumpleaños de quince, una boda. Aprecio cada gesto que tienen”.
Alta costura y más licencias: su gran presente
“Intento que mis creaciones se destaquen por su elegancia, creatividad y pasión. Y que mis clientas se sientan bien en mi espacio. Siempre acompañado y agradecido».
¡Gracias, Benito!

